Los jóvenes cristianos deben casarse por un embarazo

El sexo antes del matrimonio se ha vuelto tan común en nuestra sociedad, incluso al punto de ser esperado un embarazo no deseado, que aún muchos cristianos profesantes no consideran que esto sea un pecado. Nuestra cultura asume que la gente no posee la cantidad de autocontrol necesaria para la abstinencia hasta el matrimonio, así que la idea ha llegado a ser poco realista. La Palabra de Dios no cambia, sin embargo, y la Biblia nos dice que el sexo fuera del matrimonio es inmoral (Mateo 15:19; 1 Corintios 6:9,13, 7:2; 2 Corintios 12:21; Gálatas 5:19; Efesios 5:3).

El estigma ha quedado en el pasado. Había un tiempo en que tener un bebé antes del matrimonio causaba vergüenza a la pareja involucrada y a su familia. Ahora este no es el caso. Según el Centro de Control de Enfermedades de los Estados Unidos, más del 40% de todos los niños que nacen actualmente es de mujeres solteras. El concepto de “embarazo ilegal” es algo del pasado. Hoy los jóvenes observan que las estrellas de Hollywood celebran los nacimientos fuera del matrimonio. Los programas de televisión promueven esta tendencia para cada edad y cada nivel económico.

En muchos casos, personas que nunca tuvieron la intención de estar casados traen bebés al mundo. Y a diferencia de las estrellas de Hollywood, estas personas no están preparadas financieramente (o emocionalmente) para cuidar de un bebé sin planear. Ellos simplemente se estuvieron involucrando en una diversión egoísta. Pero ahora, y para muchos, los abuelos son aquellos que se encuentran en la posición repentina de “padres”—alimentando y cambiando pañales. Esto no es justo para el bebé y los abuelos.

A veces el embarazo acelera la elección matrimonial por parte de una pareja estable que aún no se ha casado, pero a veces el padre del niño no está dispuesto a asumir sus responsabilidades o bien es la mujer la que razonablemente no considera oportuno forzar una elección matrimonial sólo para regular una situación. Es verdad que un niño necesita a ambos progenitores para crecer armoniosamente, pero también es verdad que en un matrimonio forzado por las situaciones se puede crear una dinámica de pareja difícil, y que, al final, sea perjudicial incluso para el niño. (Hay que recordar que, incluso, casarse en estado de embarazo podría constituir una “presión” que limitara la libertad de los contrayentes y, por tanto, ser causa de nulidad, n.d.e.)

Hay algunos casos en que casarse antes de que nazca el bebé sería prudente. Si una pareja comprometida que ya planeaba casarse comete fornicación que resulta en un embarazo, probablemente sería más fácil para la familia y el niño casarse antes de que él o ella nazca. Pero si una pareja no comprometida comete el mismo pecado, el casarse no les hará justos ante los ojos de Dios. En tal situación, el casarse sólo les preparará para el fracaso matrimonial. La Biblia no instruye a personas en cuanto a si o no casarse bajo estas circunstancias, aunque ambos padres están todavía obligados a apoyar al niño emocionalmente, espiritualmente y financieramente.

Ninguno de nosotros se hace justo con Dios a través de las obras. Somos salvos solo por la fe, confiando en Jesucristo para salvarnos de nuestros pecados. La Biblia dice, “Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 6:23). Dios no quiere que tratemos de corregir nuestros errores nosotros mismos; Él quiere que le demos nuestros corazones. Por entregar nuestra voluntad y someternos a la soberanía de Dios, podemos estar seguros de una vida plena en la tierra y un lugar en el cielo por la eternidad.

Para saber qué opina nuestro pastor Alberto Delgado visite nuestro canal Todo es Posible y vea nuestro programa ¿LOS JÓVENES SE DEBEN CASAR POR UN EMBARAZO? Para saber más del tema. https://www.youtube.com/watch?v=DOAreH0xII8

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